Hospitales públicos gastan S/ 70 millones en robots quirúrgicos sin respaldo científico ni control de precios

Una sola empresa con antecedentes en Ecuador vendió los costosos equipos a precios muy por encima del mercado internacional. Mientras tanto, el Seguro Social insiste en comprarlos pese a advertencias sobre su impacto financiero.

Tiempo de lectura:

3–4 minutos

El Hospital Dos de Mayo y el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) han invertido casi S/ 70 millones en robots quirúrgicos Da Vinci Xi, a pesar de la falta de evidencia que sustente su superioridad frente a las cirugías convencionales. A esto se suma un grave cuestionamiento: los precios pagados duplican y hasta triplican el valor de referencia internacional.

Una investigación realizada por Salud con Lupa, revela que ambos hospitales del Ministerio de Salud adquirieron estos sistemas entre octubre y noviembre de 2024. El Dos de Mayo desembolsó S/ 35.2 millones y el INEN, S/ 34.9 millones, por cada unidad del robot fabricado por la empresa estadounidense Intuitive Surgical. No obstante, estos equipos han sido adquiridos en países como Ecuador, España y Brasil por montos que van desde S/ 7 hasta S/ 18 millones. Incluso con servicios adicionales incluidos, los sobreprecios son evidentes.

En Perú, solo una empresa está autorizada para vender el Da Vinci Xi: Álvarez Larrea Equipos Médicos (ALEM), cuyo apoderado legal es el contador Alberto Monzón Cusinga. Esta firma ingresó al mercado en 2020 y, hasta la fecha, sus únicas ventas al sector público han sido las realizadas al INEN y al Hospital Dos de Mayo. Su matriz en Ecuador, sin embargo, arrastra un historial preocupante de sobrecostos, entregas incumplidas y procesos investigados por corrupción.

En 2017, la Contraloría de Ecuador detectó un sobreprecio de USD 107 mil en insumos vendidos por ALEM al Hospital Teodoro Maldonado Carbo, y el incumplimiento de entregas por las que no se aplicaron multas equivalentes a USD 93 mil. El nombre de su fundador, el médico Isaac Álvarez Granda, aparece vinculado desde 2005 a investigaciones por venta irregular de equipos médicos en el IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social).

Sobreprecios, proyecciones y silencios

Los contratos en Perú incluyeron capacitación, mantenimiento y accesorios quirúrgicos. Pero, incluso considerando esos factores, el costo excede ampliamente los valores pagados en otros países. La situación es aún más cuestionable si se compara el caso del Hospital Dos de Mayo, que pagó más que el INEN pese a adquirir menos insumos, los cuales deben renovarse constantemente por su uso limitado.

Hasta el momento, el Ministerio de Salud ha evitado dar declaraciones sobre los criterios técnicos o financieros detrás de estas compras. El sistema Da Vinci Xi incluye una consola de operación, brazos robóticos y una torre con cámaras. Su importación al Perú, según la SUNAT, tiene un valor de referencia de S/ 7.1 millones con impuestos incluidos. Con estos datos, expertos consultados por la investigación señalan que hay un claro sobreprecio difícil de justificar.

Las proyecciones de uso de los hospitales tampoco parecen sostenerse sobre bases técnicas sólidas. Un estudio del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud (IETSI), órgano técnico de EsSalud, calculó que, tomando como ejemplo las prostatectomías, los accesorios durarían cinco años realizando 32 operaciones anuales. Sin embargo, el Hospital Dos de Mayo estima 500 cirugías solo en 2025, y el INEN proyecta 730 intervenciones en ese mismo año, superando las 190 ya realizadas hasta abril.

EsSalud y una insistencia a toda costa

Pese a los cuestionamientos técnicos, EsSalud también busca incorporar un robot Da Vinci Xi. El IETSI publicó en enero de 2025 dos informes preliminares que desaconsejaban su compra debido a que no hay evidencia de mejores resultados clínicos y el uso del robot implicaría un sobrecosto de S/ 33.5 millones por tipo de cirugía frente a la laparoscopía.

El mismo día de la publicación de esos informes, la entonces presidenta ejecutiva de EsSalud, María Elena Aguilar, destituyó a la directora del IETSI, Joshi Acosta, y renovó el equipo evaluador. El nuevo grupo, con miembros sin acreditación profesional en registros oficiales, publicó en abril de 2025 dos informes favorables, cambiando la metodología de análisis y sumando variables como la calidad de vida del paciente y la fatiga del cirujano.

La presión por adquirir este equipo no es reciente. Desde 2022 existen pedidos formales para su incorporación. En 2023, una ficha técnica fue aprobada sin dictamen previo, situación observada por la Contraloría. Desde entonces, EsSalud ha insistido en validar su compra mediante evaluaciones cuestionadas.

Mientras tanto, los hospitales públicos continúan gastando millones en tecnología sin sustento clínico y lo hacen de la mano de una empresa con antecedentes de prácticas irregulares en su país de origen.

Comparte esta nota con más personas 👇

Si quieres compartir tu historia, la de tu barrio o comunidad, o realizar una denuncia periodística que consideras debe ser difundida, escríbenos al correo prensa@contranoticia.pe o contáctanos por WhatsApp.

¡El periodismo comunitario y popular lo construimos contigo! ✊🏽


📰 Si esta historia te pareció importante, ayúdanos a seguir contando lo que otros callan.

💜 Contranoticia.pe es independiente y existe gracias al apoyo de personas como tú.

📲 Escanea el QR y dona por Yape.

¿Ya donaste?
Déjanos tus datos para recibir actualizaciones y mensajes del equipo de Contranoticia.pe.

📝 También puedes escribirnos un mensaje de aliento. ¡Nos fortalece!

Descubre más desde ¡El periodismo comunitario y popular lo construimos contigo! 🔥

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo