Con entradas agotadas en Lima y funciones repletas en varias regiones del país, la obra de teatro “¿Machista, yo?” se convirtió en un éxito total. La obra buscó generar conciencia sobre el machismo y los estereotipos de género durante sus presentaciones en Ayacucho, Cusco, Ucayali, San Martín, Apurímac, Tacna, Huancavelica, Lima norte y Lima este.
A finales de junio, más de 250 personas asistieron a sus presentaciones en la capital. La propuesta nació del trabajo conjunto entre Demus – Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer y el dúo de impro feminista Las Insolentes Comedia como parte de la campaña nacional “Sacude los prejuicios”.

Con humor crítico, la obra recoge vivencias cotidianas en escenas que interpelan, sembrando preguntas incómodas y necesarias sobre los prejuicios que sostienen el machismo, el racismo y el clasismo. La obra se alimenta de testimonios reales que hablan de violencia, pero también de resistencia y cuidado colectivo.
“La ciudadanía está harta de tanta discriminación, de tanta violencia sexual, de tantos silencios impuestos”, señala Jessenia Casani, vocera de DEMUS. “Esta campaña es una invitación a empezar por lo que muchas veces ni se cuestiona: los prejuicios cotidianos”.

Durante las funciones en Lima, también se presentó una muestra artística con fotografías, videos y fragmentos de testimonios recogidos en distintas regiones del país. Esta exposición permitió al público conectar con las luchas de mujeres y disidencias que enfrentan la violencia todos los días.
Todo esto ha sido posible gracias a una red de organizaciones feministas, LGTBIQ+ y de base que trabajan desde los barrios, comunidades y calles. Colectivas como Kulli Musqu, Son Coneras, Kusqas Feministas, ADEPROSAN, Comedores Autogestionados de El Agustino, Comunidad Arcoíris, Taky Warmi, Igualdad Huancavelica y el Movimiento Calhei, entre muchas otras, tejen redes de prevención, cuidado y acción.

Arte para resistir
En los primeros cuatro meses del 2025, el Perú ha registrado 58 feminicidios. En 40 de esos casos, el agresor era la pareja o expareja de la víctima. A esto se suma que más de 57 mil mujeres han denunciado situaciones de violencia en los Centros de Emergencia Mujer (CEM). Sin embargo, solo 3 de cada 10 mujeres se atreven a denunciar. El miedo, la impunidad y los prejuicios siguen pesando demasiado.
En el caso de las juventudes LGTBIQ+, la situación también es alarmante. Más de la mitad ha pensado seriamente en el suicidio en el último año, y un 37% lo ha intentado. Las personas trans y no binarias son quienes viven la mayor parte de estas violencias desde sus hogares, colegios y espacios públicos.
Frente a este contexto, “¿Machista, yo?” buscó hacer pensar, recordar y transformar desde un humor crítico para mostrar que, en un país donde la violencia aún se normaliza, el arte sigue siendo una herramienta poderosa para incomodar y cambiarlo todo.






