Publicado originalmente en junio de 2023
Por Graciela Tiburcio Loayza
‘Camila’ era una niña indígena que vivía en un pueblo rural de Perú. Desde que tenía 9 años, fue víctima de reiteradas violaciones por parte de su padre quien la obligó a guardar silencio amenazándola con matar a su hermano, su mamá y a ella misma. En 2017, a los 13 años, quedó embarazada. Esto, sumado al constante abuso sexual, le desencadenó varios problemas de salud físicos y emocionales. Tras unos chequeos médicos, la familia descubrió la violencia a la que ‘Camila’ había sido sometida.
Su madre hizo una denuncia por violación en la comisaría de su pueblo. Dos años después, el padre fue condenado a cadena perpetua. Pero eso no significó justicia para ella. Durante la investigación contra su padre, ’Camila’ contó en las pericias psicológicas y fiscales que no deseaba el embarazo y que quería quitarse la vida. Su madre solicitó que le apliquen el aborto terapéutico, pero el hospital no atendió su pedido a tiempo.
A las 13 semanas de gestación, ‘Camila’ tuvo un aborto espontáneo que marcó el inicio de otro periodo de violencias contra ella. Fue procesada penalmente por el supuesto delito de “autoaborto”. La misma Fiscal a cargo de investigar a su padre, inició el proceso contra ella, sometiéndola a interrogatorios constantes y usando su declaración de la pericia psicológica como prueba acusatoria. Para las autoridades, ‘Camila’ pasó de víctima a victimaria y fue declarada culpable por el aborto espotáneo que tuvo.
Debido a todas estas violencias, en 2020, su madre, con asesoría del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), llevó el caso ante el Comité de los Derechos de la Niñez de la ONU, el cual condenó en junio de 2023 a Perú por vulnerar sus derechos. “Estoy consternada por el modo en que las autoridades peruanas han tratado a una niña de 13 años víctima de violación e incesto. Lejos de ser protegida, dada su extrema vulnerabilidad, fue revictimizada y acosada”, Ann Skelton, presidenta del Comité de los Derechos de la Niñez de la ONU.
La ONU resolvió que Perú violó los derechos de ‘Camila’ al no permitirle acceder al aborto terapéutico que es legal desde 1924 y cuyo protocolo de aplicación está vigente desde 2014. De acuerdo al Protocolo, el aborto terapéutico se aplica hasta la semana 22 de gestación cuando la vida de o salud de la mujer está en peligro. El embarazo en niñas menores de 15 años es de alto riesgo, tienen cuatro veces más probabilidades de fallecer. Por ello, el embarazo infantil y la negativa de realizar un aborto terapéutico en estos casos es considerado como una forma de tortura.
Entre 2020 y 2023, más de 3 mil niñas entre 0 y 14 años tuvieron partos por violación en Perú. La ONU también condenó a Perú por el proceso penal al que fue sometida ‘Camila’. Considera que la violencia ejercida, en el hospital y en las investigaciones fiscales, fueron una forma de discriminación de género que nace del estereotipo de género de que toda mujer debe ser madre. Por lo que el Comité de la ONU ha exhortado a Perú a despenalizar el aborto en casos de embarazo infantil.
Esta es la tercera vez que Perú recibe una condena de la ONU por negar el acceso al aborto terapéutico. En 2005, el Comité de Derechos Humanos sentenció que Perú vulneró los derechos de una adolescente de 17 años (K.L.) a quien obligaron a llevar un embarazo que ponía en riesgo su vida porque el feto no tenía posibilidades de sobrevivir luego del parto. En 2011, el Comité para la Eliminación de la Discrimación contra la Mujer resolvió que Perú sometió a un trato cruel e inhumano al negarle el aborto terapéutico a una niña de 13 años (L.C.) que intentó suicidarse al quedar embarazada por una violación.






