La confesión del militar Telmo Hurtado es una muestra de lo que fue el terrorismo de Estado durante el conflicto armado interno. El apodado ‘Carnicero de los Andes’ fue condenado en el 2016 a 23 años de prisión por su responsabilidad en la masacre de Accomarca.

Durante su testimonio ante una comisión investigadora del Senado en 1985, Hurtado no solo reconoció haber dirigido la operación, sino que defendió su decisión de asesinar a menores, argumentando que “los adoctrinan desde los dos, tres o cuatro años” y que, por lo tanto, también debían ser eliminados. Su declaración quedó como una de las confesiones más crudas de la guerra interna peruana.
El 1992, la justicia militar condenó a Telmo Hurtado a 6 años de prisión por abuso de autoridad, es decir, no por matar a la gente, sino por no informar que mató a la gente. No fue dado de baja, y en 1999, Alberto Fujimori reconoció que fue ascendido a mayor.

Luego de ser extraditado desde Miami, afrontó otro juicio y fue condenado en 2016 a 23 años de prisión. La Sala Penal Nacional sentenció a entre 10 y 25 años de prisión a los autores intelectuales y materiales: el general Wilfredo Mori, el teniente Juan Rivera y Telmo Hurtado. Según los magistrados, Hurtado siguió órdenes superiores, lo que quedó claro tras sus propias admisiones de haber participado en los asesinatos.
En la masacre de Accomarca, ocurrida hace 40 años en Ayacucho, soldados asesinaron a 69 personas. 24 eran niños y niñas. La menor de las víctimas era un bebé de tres meses de edad. Familias enteras fueron exterminadas.






