Roberth Reyes, joven músico conocido como ‘Flipown’, recibió un disparo de bomba lacrimógena en la cabeza durante una marcha contra el cogobierno de José Jerí y el Congreso.
‘Flipown’ estuvo en coma por más dos semanas y ha logrado sobrevivir al impacto, pese a las graves secuelas. De acuerdo con el parte médico, sufrió un trauma contuzo penetrante de cabeza con una fractura parietal izquierda, producto de un “objeto contundente”. El caso está siendo investigado por la Fiscalía como intento de homicidio.
Contranoticia logró reconstruir lo sucedido a partir del análisis de fotografías, sus metadatos y la sincronización de videos, determinando cómo se produjo el impacto contra Flipown, qué efectivo policial realizó el disparo y los reiterados disparos ilegales efectuados por la Policía.
Momento del impacto
La noche del disparo, el joven cajabambino de 28 años, vestía un pantalón verde, polera y zapatillas negras, gorra y canguro. También portaba su mochila azul, skate, máscara y lentes anti lacrimógenas.

Como se observa en el video reconstruido, a las 8:49 p.m., ‘Flipown’ se encontraba entre la avenida Nicolás de Piérola con el jirón Azángaro, luego de que la Policía reprimiera la marcha que avanzaba hacia plaza San Martín.
La sincronización de los vídeos analizados muestra cómo actuó la Policía a metros de la Plaza San Martín. El primer vídeopertenece a una cámara de seguridad localizada en jirón Lampa con Nicolás de Piérola en dirección a la plaza. Las imágenes muestran a un cordón policial ubicado a unos metros del jirón Carabaya. El segundo es de José Carlos Orellano del medio El Foco, donde se ve al mismo cordón policial, pero desde otro ángulo; mientras que el tercero es una grabación en vivo de Manuela Camacho de El Megáfono. En este se aprecia a ‘Flipown’, bajando las escaleras de la plaza, ubicadas en el jirón Carabaya.

A las 9:16 p.m. con 41 segundos ocurrió el disparo de bomba lacrimógena contra Flipown. El tiro directo fue realizado por un policía desde la calle derecha de la avenida Nicolás de Piérola con dirección hacia el joven músico. En ese instante, él se detiene y se observa su cuerpo de perfil, desplomándose hacia adelante mientras todos a su alrededor escapan de las lacrimógenas.
Imágenes de la fotoperiodista Nicoll Gallardo, en la misma ubicación del fotógrafo de El Foco, muestran a dos personas correr hacia las escaleras, sosteniendo una placa de madera. La imagen coincide con los vídeos registrados por Sebastian Castañeda, quien se encontraba cerca a ‘Flipown’ al momento del impacto y ayudó, junto a otras personas, a mover su cuerpo del suelo a unos metros hacia una zona segura.
La imagen expone el ambiente lleno de gas lacrimógeno, el rastro de sangre de ‘Flipown’, su zapatilla negra y, al fondo, el cordón policial ubicado en Nicolás de Piérola con Carabaya. También están presentes las dos personas que portan la placa de madera. Segundos después, más personas se acercan a ayudar a ‘Flipown’. Entre ellos estaba Trvko, el joven asesinado por un policía horas después.
Mientras los jóvenes en la plaza piden ayuda para asistir a ‘‘Flipown’, la represión policial continúa. Vuelven a trasladar su cuerpo, esta vez cerca al monumento de la Plaza San Martín, donde es atendido por brigadistas. Minutos después una camioneta de las brigadas médicas ingresa a la plaza para llevar de emergencia a ‘Flipown’ al hospital Arzobispo Loayza.
El policía que disparó
El análisis de fotografías recrea el movimiento de los efectivos entre Nicolás de Piérola y Carabaya. A las 9:16 p.m. aparecen tres policías con escopetas para bombas lacrimógenas. El primer efectivo tiene un megáfono colgado hacia la espalda, chaleco verde y apunta hacia arriba; acción que coincide con el disparo realizado segundos antes del impacto contra ‘Flipown’. El segundo aparece inclinado a un costado de la vereda derecha de Nicolás de Piérola. Tiene chaleco negro y sostiene su escopeta con ambas manos, mientras se asoma por el cordón policial. El tercero viste un chaleco verde y camina en la vereda. Al fondo de la plaza, se observa el humo de los proyectiles disparados.
La ubicación del primer y segundo policía en la fotografía coinciden con la cámara de seguridad a la misma hora. En el video se observa al primer escopetero con megáfono disparar hacia arriba. Después, el segundo efectivo se inclina asomándose por el cordón policial, apoya su pierna en la vereda y realiza el disparo directo que impacta a Flipown. Segundos después, los escuadrones policiales avanzan. Se observa nuevamente al escopetero con megáfono y al segundo efectivo. Este último realizó un disparo hacia arriba. La acción coincide con una de las imágenes, donde se ve al mismo policía, luego del disparo, con la escopeta abierta para recargar el cartucho.

Acciones ilegales
Los registros visuales proporcionados por la ciudadanía ayudan a exponer los constantes disparos directos de bombas lacrimógenas que realiza la policía hacia las personas que protestan. Acción que contradice su manual operativo.
De otra parte, ningún mando policial o efectivo a cargo corrigió dichas prácticas durante el operativo ni auxilió a personas heridas para su atención médica como señala su mismo manual.

La abogada Mar Pérez, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, aseguró para Contranoticia, que “la policía tiene prohibido disparar las bombas lacrimógenas hacia el cuerpo de las personas, y cuando se dispara al cuerpo, los proyectiles se convierten en armas letales”. Así también, mencionó que en el caso de ‘Flipown’, el escenario es de una “tentativa de homicidio” o de “asesinato con alevosía”, similar al de Víctor Santisteban, ciudadano asesinado en enero de 2023 durante las protestas contra Dina Boluarte. Estos hechos muestran el uso abusivo de la fuerza policial que se traduce en una política institucional.
Por otra parte, Pérez, insistió que los casos de Flipown y de Trvko deberían ser investigados por la fiscalía de derechos humanos y comprender “no sólo a quienes apretaron los gatillos, sino a los mandos policiales, y a las autoridades políticas que estuvieron a cargo de las operaciones”, exhortó. Sin embargo, en enero de este año, la investigación del asesinato de Trvko pasó a una Fiscalía Penal Común por decisión del Ministerio Público a cargo de Tomás Aladino Gálvez.
La muerte y daños hacia la vida de civiles en protestas contra el régimen autoritario que gobierna va sumando más víctimas. La Constitución peruana ampara el derecho a la protesta, y pese a ello, la Policía, protegida por los gobiernos, continúa sin cumplir los protocolos mínimos para evitar más heridos, muertes y vidas marcadas para siempre.
Reconstrucción audiovisual:
Gabriela Modesto @gabriela.egmc
Equipa de investigación:
Lucero Ascarza @lucero.ascarza y Graciela Tiburcio @gracielajimena
Edición:
Dora Liz Leon Rojas @de____ele y Gabriela Modesto
Diseño:
Jazmín Moscoso @mina_trazos
Agradecimientos:
@mapadelapolicia Mapa de la Policía- Argentina, red de organismos de derechos humanos que activa contra la violencia policial desde el 2022.
Elastrolabio
Y a quienes han contribuido con imágenes, videos y apoyo para llevar a cabo esta reconstrucción colectiva.






